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miércoles, 9 de julio de 2014

Maternidad no competitiva

Parece inevitable que cada vez que vemos a un niño o bebés más o menos de la edad del nuestro comencemos las comparaciones: cuánto pesa, cuánto mide, ¡¡qué grande está!! ¿Come bien? ¿Y está así solo con teta? Y muchas otras frases a las que estamos acostumbradas.

"Cartilla del niño sano" en mano, nos metemos en una competición de percentiles, tallas de ropa y por tener al niño más gordo y lozano del vecindario. Y, llegados a cierto punto, las comparaciones pasan del peso y la talla a lo que hace el bebé ¿ya camina? ¿habla? ¿cuántas palabras dice? Da la sensación de que medimos nuestro éxito como progenitores por los logros (en la báscula o psicomotores) de nuestro bebé.

Aunque todas estas competiciones parecen ser de cara a la galería, es decir, por el aspecto. Nadie pregunta cuánto sonríe, cuántos besos le damos o si es el niño que más tiempo está en brazos.

Cuando alguna madre se decide por una opción de crianza no mayoritaria se produce un fenómeno similar en el que el resto de mujeres de su entorno se miden por esa decisión y parece que se ven obligadas a justificarse o a dar su opinión. El porteo es un buen ejemplo, ya que es un comportamiento visible desde el exterior. Así, cuando llevas a tu bebé en fular o en cualquier otro tipo de portabebé, muchas mujeres de tu entorno empiezan a transmitirte mensajes como "yo no pude portearle", "tengo la espalda mal", "no me resultaba cómodo", etc. Es el tipo de comentarios que recibo muchas veces, por ejemplo, cuando llevo a mi hijo mayor al colegio y voy con el pequeño encima.

El colegio es un ambiente en el que muchas madres nos miramos en el espejo del resto. En el que muchas tenemos más de un hijo y es constante ver a mujeres embarazadas o con varios peques de la mano. Y en un escenario en el que nos desenvolvemos entre pares, es más común escuchar este tipo de comentarios de maternidad "competitiva" o de justificaciones.

Sin embargo, al salir de este ambiente, por ejemplo en las últimas vacaciones que disfrutamos en un periodo poco al uso para escapadas con niños, me asombró recibir comentarios muy diferentes. Todas las mujeres con las que me iba encontrando tenían una sonrisa y unas palabras para mi peque y siempre iban en el sentido de "qué a gustito va ahí"... Y dándole vueltas al tema durante esos días, llegué a la conclusión de que los mensajes que recibía eran diferentes porque las mujeres que nos emitían no se ponían en una situación de pares o de igualdad. No competíamos por una mejor maternidad o crianza, por lo que primaba más la empatía y el reconocimiento de lo bien que iba el bebé (y lo guapo que es, ¡¡¡Por supuesto!!! ^_^ ).

No competíamos porque claramente yo era una visitante y porque, además, muchas de las mujeres con las que me encontraba se encontraban en un rango de edad muy diferente (más jóvenes o mayores). Y ahí las protagonistas dejábamos de ser nosotras, y una incierta escala social de puntos de "maternaje", y el foco de todo era el bebé. Y cuando el foco es el bebé, es inevitable ver lo a gusto que van al alcance de los besos de mamá.

Yo, por mi parte, aunque siempre me alegro de lo guapo y lozano que está mi bebé, he hecho y sigo haciendo firme propósito de no competir. Todas y cada una somos las "mejores madres del mundo" y queremos a nuestros hijos más que a nada en el mundo. Y eso es una verdad incuestionable e inmutable.

13 comentarios:

  1. Cuanta razón tienes. Cada madre hace lo que cree mejor para sus hij@s independientemente del modelo de crianza que que adopte.

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  2. Pues nada mas lejos de la realidad. En nuestro caso la polémica llega en las zonas comunes de la comunidad. Chica q parece q las q porteamos o damos teta es q somos unas esclavas de nuestros hijos por purongusto o masoquismo habiendo artilugios q nos facilitan tanto como el carro o los biberones. Anda a chuparla! Me encanta coincidir aquí con personas q piensan como yo ;)

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  3. La verdad es que salir a la calle es una constante lucha de comentarios hacía las madres, con lo sencillo que encuentro el no comparar o no opinar. Sencillamente decir "que guapo es" lo solucionas todo. Omitir preguntas rebote como cuando te preguntan la edad del tuyo y esperan que les respondas y le preguntes por el suyo, para mi ya no es un método de cortesía es método de introducción a una conversación de comparativas. Somos muy pocas y parecemos bichos raros dentro del circulo vicioso de la competición social.

    MamaGorila

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  4. Yo lo último que he tenido que oir es que "esta niña necesita un hermano, la mimais demasiado" eso porque le llevamos siempre en brazos y estamos muy pendientes de ella (no llega a los dos años). Estuve a punto de decir " y tu, para no hacerles caso, igual te tendrías que haber plantado en uno" me contuve, cada una educa como quiere...

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  5. Yo creo que es importante lo que has apuntado de que sean otras madres con hijos más o menos en la misma edad. Pero creo que al menos en parte, lo que origina esas respuestas es el espíritu crítico con el que nos tratamos a nosotras mismas (porque las mujeres somos así), y al ver a otra madre practicando otra opción, no podemos evitar el entrar en valoraciones para con nosotras mismas. Y luego, según lo tengamos trabajado todo por dentro, lo exteriorizamos de una u otra manera: justificando sin que nadie nos pregunte por qué "abandonamos" una práctica que nos sentimos culpables de no haber llevado a cabo o continuado, atacando agresivamente la otra postura...

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    1. Ole ole! Totalmente de acuerdo! Todas las críticas o comparativas no reflejan en el fondo más que la propia inseguridad sobre nosotros mismos y son un reclamo de aprobación para verificar que nuestra propia conducta es la correcta. Es Marca España: falta o exceso de confianza en uno mismo.

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  6. Critiqueo, deporte nacional. Me ha gustado lo que has dicho de que nadie pregunta cuántas veces sonríe... acaso no es eso lo verdaderamente importante??
    Qué enseñanzas darán esas madres el día de mañana a sus hijos? qué papel jugará el respeto en su educación? en fin... qué pena...

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  7. Así es....importante y necesario no competir....además nuestros hijos hacen y harán lo que vean en nosotros...eso no lo podemos olvidar!
    Me gustó mucho la entrada, gracias! Laura

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  8. Así es, buena observación, aunque yo aún no tengo contacto con colegio o guarde. Pero en el parque si noto comentarios como "al mío aún no le han salido nos dientes".

    Y es que los besos y abrazos se suponen, y dependen de nosotros. Pero el desarrollo físico e intelectual depende también de los genes. Es lógico que nos preocupemos y, por ello, comparemos "a ver si el nuestro va como los demás".

    Creo que es otro tipo de competitividad distinta al de "a ver si el nuestro es más adelantado/mejor que los demás".

    Ojo, no lo justifico porque, la verdad, no nos hace ningún bien y a los niños tampoco. Pero a veces es difícil evitarlo. Yo misma he caído en ello con el tema del peso o del andar, hasta que he aprendido a pasar de ello y a defender a Monstruita y su propia evolución.

    Supongo también que, en mi caso, influye el ser primeriza (o no).

    Pero vamos, también entendería como "maternidad no competitiva" el hecho de que no nos criticáramos las unas a las otras, que somos las peores para eso. Y es lo que me sugirió el título de tu post.

    Hale, y tras el rollo este que te dejo aquí, me voy a dormir :)

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  9. Hola. En mi humilde opinión esas opiniones que tanto os molestan sólo hacen efecto si vosotras queréis. Yo tengo un nene pequeño con autismo y he tenido que escuchar comentarios desde que si es por un trauma que le hemos causado hasta a este niño me lo dejas un tiempo y se le acaban las tonterías. He soportado que otras madres lo tilden de castigo divino o del karma.... en fin, mi mayor preocupación es mi hijo. Y sé que lo estoy haciendo lo mejor que puedo, que sé y lo que me quita el sueño es ganar la batalla al tiempo y que cada día aprenda algo nuevo o una mirada, una palabra. Los comentarios maliciosos para quien tenga tiempo. Yo estoy muy ocupada viviendo y educando.

    Os entiendo. Pero no os preocupéis por esas cosas. Nuestros niños requieren más atención.

    Un beso mamis.

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  10. Siendo Leo prematuro y que encima se niega a comer casi nada que no sea teta, te puedes imaginar los percentiles y los comentarios a los que estamos acostumbrados. (Eso sí, los que más los de "ah, yo es que no tenía leche, con las ganas que tenía..." Señora, hemos pasado cesárea y 2 meses de UCI, no me cuente milongas :D)
    Eso, pese a que a veces toca las narices, me ha relajado mucho en este aspecto porque siempre que me intentan aburrirme con este tema digo "es prematuro" y la gente se calla automáticamente. Además, ha hecho que yo no le compare con ningún otro porque sencillamente, no vale de nada.
    Así que... pasando! Nosotros nos lo pasamos bomba juntos y es lo que importa :)

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  11. Si a todo lo que decis le añadis un cromosoma más a vuestro hijo los comentarios deben entrar por un oido y salir por el otro! Nunca pensé que mi actitud podria cambiar tanto en sólo dos años. Yo paso totalmente de la gente y aunque suene mal "me la pela" sus opiniones!mi hijo es feliz eso es lo realmente importante :-)

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  12. Cuánta razón llevas. Yo al principio me sentía examinada por otras mamis a cada paso que daba. Aquí no es muy común el colecho y el porteo por poner un ejemplo, era como el bicho raro del barrio. Todo el mundo parecía tener la necesidad de decirme como debía educar y criar a mi hijo. Ahora, casi después de un año de mi estrenada maternidad me doy cuenta de lo poco que me importan los comentarios. ¡Eso sí! ante otras mamis intento ni dar consejos que no han sido pedido y ni mucho menos juzgar. Estamos para compartir y ayudar, ojalá lo tuviésemos más presente. ¡Te sigo!

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